Me voy adentrando en las frescas noches del otoño, las hojas amarillas, recien caidas, inundan las calles, el libro de la noche se abre en la musica y el cafe.
De vuelta a los puloveres y silencios de la madrugada, a lo lejos se escucha el tren que pasa. Tambien pasa el azul de Cortazar.
El carnaval se aleja, de alli viene el pierrot callejero, en su samba triste instrumentalizada por Stan Getz y Charlie Byrd en 1962.