“Podría darte centenares de nombres, y no te mentiría: todos han sido míos. Pero quizá el que te resulte mas comprensible sea el que me puso una especie de filósofo del Amazonas… El Hermenauta me llamó él… para explicar en una sola palabra mi condición de navegante del sentido, mi triste y desolada condición de peregrino en la traslación molecular de la existencia.”
El gran maestro Henri Cartier-Bresson, el ojo del siglo XX, era un apasionado de la Sección Áurea, y podemos encontrarla en sus fotografías. A continuación tenemos una de sus mejores fotografías, “The Var department” Hyères, 1932.
por Gonzalo Vázquez
Érase un hombre a una pantalla pegado, un hombre dirigido, un hombre conectado.
El iPhone dirige sus manos, el GPS su rumbo, Facebook sus ritmos, Twitter sus ojos, Whatsapp sus dedos, iPod sus oídos, iPad sus deseos, Tuenti sus hormonas y la Play sus ratos libres, los pocos que le deja un teclado.
Un hombre que dice estar conectado. Que no repara dónde ni cuándo ni por qué ni si era necesario. Un hombre que fue conectado sin que nadie le advirtiera que tal vez nadie habría más desconectado. Un hombre que empieza a olvidar oler y ser olido, tocar y ser tocado, lamer y ser lamido, oír y ser oído, ver y ser visto. Un hombre sumergido a cada vez mayor profundidad en un océano invisible. Que se complace en perder la carne y hueso. Un hombre que cree sentir libertad porque ha dejado de ver cables. Un hombre sin tiempo ni espacio. Un hombre igual, antes imbécil que digital.
El imbécil digital es un pececillo que va de red en red, como encantado de su captura y hasta de no salir nunca a la superficie, donde se respira aire y no ancho de banda.
El imbécil digital ignora el reposo. En su impaciente frenesí es anodino y volátil. Y tan rápido cree viajar por la red de redes, por las autopistas donde solo bullen sus iguales, que teme toda detención como a la muerte. Prueba de ello es el ‘tic’ que padece su dedo índice y que le impulsa a no posarse nunca en nada. Hechizado, cree moverse. Y contrario al espermatozoide, que al menos lleva destino, el del imbécil digital no consiste más que en seguir creyendo que está sin saber que en ningún sitio, en correr sin preguntase a dónde.
Curioso parecido domina sus relaciones. El imbécil digital no sabe nada del otro. Cree saberlo. Por eso confunde a otros imbéciles con amigos sorprendiéndose luego que desaparezcan a la menor ausencia de la red por cualesquiera razones de la vida, vida externa, la vida molesta, la que ya no importa. Y como la soledad le aterra vuelve aprisa a la fiesta, que tiene prohibido abandonar si no quiere dejar de existir.
Desplazó primero el contacto por el teléfono. Luego el teléfono por el correo. Después el correo por el Facebook. Y ahora prefiere tuitear, hacerlo todo allí. Y el lugar de una palmada en la espalda o una confidencia lo ocupa ahora el privado, el grado sumo de cercanía. No dice gran cosa y eso mismo espera del otro. Eso y rapidez. Porque la respuesta importa menos que su retraso y da igual la plataforma. El imbécil digital no da tregua ni comprende otra vida que la vida de pantalla, mejor cuanto más plana, más simple, más ligera.
Y ahí su lenguaje se parece al del indio en el peso y duración de las señales de humo. Y es que este nuevo individuo repudia lo extenso, lo grave, lo grueso, lo que hasta hace nada teníase por importante. Se da que sumergido a gran profundidad nada odia más que ésta. Por eso él ha menguado hasta caber cómodamente en una pizca de caracteres.
Si se diera el caso de cercanía, de cercanía real, de cuerpo a cuerpo en mesa o corrillos, corre a refugiarse en su aparato, que no suelta ni muerto, y sacude y sacude el pulgar hacia abajo. Su mano ya es un ratón, como esos de laboratorio que giran la rueda sin moverse del sitio ni comprender la jaula. Y hasta puede que a unos palmos del otro vaya a decirle algo y no abra la boca. Lo hará también por pantalla.
Al imbécil digital nada incomoda más que el gesto, la mirada, la cercanía del aliento, la gravedad de la palabra que suplica ser desentrañada. Y como se ve libre de aquello, de forjarse a diario en la vida como el actor en escena, siente una gran comodidad en no ver ni ser visto, en hacerse un espectro sin nombre y apellidos, sin voz ni rostro, sin mayor alma que un nick.
Para este tipo de hombre una buena parte de la humanidad ha dejado de existir. Solo percibe a los de su misma especie. Así reduce el mundo no a la aldea global ni al enfoliado de un mapa, sino a la velocidad de descarga.
Como cree que el mundo es natural, que le ha caído del cielo, el imbécil digital no se manifiesta. Cree poder hacerlo desde cualquier sitio donde el artefacto le lleve. Por eso la ciudadanía le suena anticuada. Ya no es ciudadano de pleno derecho. Éste reside ahora en la mera pulsación dactilar, a la que entrega su liviana voluntad de cambiar el mundo sin saber que el mundo, el de ayer y siempre, es todo aquello que la pantalla no es.
Hace tiempo que el imbécil digital abandonó la televisión. Creyó hacerlo por una instancia superior. No imaginó que la televisión se le acabaría colando también allí, que los amos serían los mismos y que ahora le ordenan abreviarse, reducirse, impacientarse. Por eso a este maníaco instantáneo un vídeo de cinco minutos se le hace también largo.
El imbécil digital ignora la humildad, razón por la que no sabe sí contesta. Por eso se salta veinte, diez o cinco líneas y corre a rellenar de mierda un cajetín que algún otro imbécil, más astuto que él, bautizó con un embuste a título de comentarios. Y como carece de empatía mejor cuanto más daño crea causar. Y da igual su objetivo. Puede concentrarlo en uno o arrojarlo en masa, de madridistas a catalanes, de negros a maricones, de gabachos a tacones.
El imbécil que creó esa herramienta, o peor aquél que la dirige, valora la información no por su peso, su veracidad o su alcance. Sino por el número de imbéciles que ha logrado engañar.
Ese cretino digital sabe, por defecto, lo que es una biblioteca. Nunca pisó una pero se permite arremeter contra no sé qué males del papel. Tal vez piense en árboles y por eso le avergüencen los libros en el metro. Saca entonces su lector electrónico, a no más de dos o tres paradas, tantas como levanta la vista no se sabe si para ser mirado. Ni leía antes ni seguramente ahora. Porque hace con las letras lo mismo que el gorrión con el suelo.
Para el imbécil digital un penalti, un escote o una bronca es información. Y lo demás no le interesa. No le cabe en la pantalla, su encuadre del mundo. Porque este fabuloso progreso de la comunicación acontece cuando más debiera comunicarse sin que nadie predijera que de tan poca entidad.
Al imbécil digital importa mucho su número de seguidores. Ese numerito nunca se ve harto. Y cuantos más tiene más quiere y más por encima observa a los que le quedan a la zaga. En esa fiesta de disfraces se invita y se ignora en forma de retuit. Y como en toda fiesta pagana arriba se hace por afinidad y abajo por interés, como si estos últimos pudieran sacar algún rédito del famoso al que persiguen dejando el mismo rastro que la babosa en la hierba.
Ese nuevo hombre sabe, también por defecto, lo que es un bolígrafo. Pero no usarlo. Y morirá sin escribir una sola carta. Porque el imbécil digital ni sabe escribir ni ser escrito. Y así tampoco hablar y ser hablado. Ese joven, por ejemplo, ese hijo de la era comunicante, anhela tomar algún día a una chica. Pero no ha llegado a decir algo, ni bonito ni feo, a una sola de ellas. Tal vez espere hacerlo algún día al través de la máquina.
El imbécil digital cree que las nuevas tecnologías le liberan del peso de la edad. Porque ahí dentro la experiencia, el conocimiento o la sabiduría es la jerarquía que menos importa. Le trae al pairo la madurez o la arruga. De hecho en tanto no digitales experimenta un intenso desdén hacia ellas. En esto se parece al imbécil analógico, el imbécil de siempre cuya necedad informa sin descanso todos los órdenes de la vida.
Sorprende que este nuevo imbécil no lo sea en su mayoría por constitución. Solo por esclavitud, que en el fondo él mismo se ha dado. Privarle de pronto de su vida aparatosa sería como hacerle caer de la cuna.
El imbécil digital cuenta entre sus mayores logros desmentir la pareja como último refugio.
No conviene confundir a este hombre que nada en la era digital, que en ella se pega refrescantes chapuzones, con el ahogado. Por eso, pese a insinuarse ya en buen número, este digital imbécil no es aún hombre de nuestro tiempo.
Solo se va echando encima.
Aunque en la filosofía occidental el conocimiento es indisociable del observador individual, existe una corriente secreta, la psiconáutica, que explora lo real desde diversos estados de conciencia: porque la verdad no puede ser percibida y comprendida desde un único punto de vista.
Si un árbol cae en medio del bosque y no hay nadie ahí para escucharlo, ¿hace ruido?
A partir de Aristóteles, y posteriormente y más profundamente a partir de Descartes, la filosofía y la ciencia occidental se han sustentado en la idea de que el sujeto, tal como es, está en condiciones de obtener el conocimiento total y verdadero de la realidad a partir de lo que es capaz de percibir y analizar, sin necesidad de que se deba operar en su percepción o en su consciencia transformación alguna. Es decir, independientemente de las condiciones formales y las reglas del método que se deban respetar, la verdaden su totalidad, para el pensamiento occidental, se presenta llana y naturalmente a la percepción y a la mente analítica del investigador (incluidos los instrumentos empleados por el investigador para expandir el alcance de sus cinco sentidos) sin comprometerlo a este en su propio ser, en la estructura de su propia consciencia, la cual ya se considera adecuada y plena para tener acceso a la verdad.
Esto ha sido el modo natural de concebir el conocimiento para la cultura occidental, al menos hasta el surgimiento de los distintas formas de relativismo posmoderno, desde la epistemología hasta la teoría lingüística, en las que todo lo que era denominado “verdad” para la modernidad comenzó a perder valor ontológico o sentido en sí mismo. Hoy en día, parecen decirnos tantos discursos posmodernos, no existe algo como la verdad, solo construcciones subjetivas del sujeto sobre una realidad que le es en sí y naturalmente inaccesible.
Sin embargo, como señaló agudamente el filosofo e historiador de las ideas Michel Foucault en una de sus obras fundamentales, La Hermenéutica del Sujeto, durante todo el extenso período que llamamos Antigüedad y la historia anterior a este, las cuestiones filosóficas del “qué es la verdad” y “cómo tener acceso a la verdad”, así como las prácticas especificas (muchas y muy diversas) de transformación de la consciencia del sujeto para tener acceso a la verdad, nunca se separaron. No estaban separadas para los llamados “chamanes” de las sociedades prehistóricas, no lo estaban para la extensa historia de la filosofía Oriental, ni lo estaban para los filósofos presocráticos, ni tampoco para Sócrates y Platón. Todas las filosofías antiguas postulaban que la verdad total nunca se da al sujeto con pleno derecho sin operarse en su ser, en su punto de vista, una transformación profunda.
La palabra “psiconáuta” significa “navegante del alma (psique)” y, en términos amplios, refiere a la práctica consistente en experimentar y explorar lo real en y a través de diversos estados de consciencia. Este concepto recupera la idea antigua de que la verdad (es decir, la realidad objetiva y completa) no puede ser percibida y comprendida por el sujeto desde un único punto de vista. Desde una perspectiva no-dualista, la división moderna entre “realidad objetiva” e “interpretaciónsubjetiva” carece de sentido, ya que no es posible hablar de puntos de vista ontológicamenteobjetivos y subjetivos sobre la realidad sin separar ilusoriamente al sujeto de la totalidad de lo real de la cual forma parte. Holísticamente hablando, no hay realidades objetivas y experiencias subjetivas de lo real, nuestra percepción es nuestra realidad y todo lo que podemos experimentar es realidad, es una parte efectiva de lo real. De todo lo que podemos hablar es de puntos de vista más amplios o integrales y puntos de vista más parciales o falsos respecto de la totalidad de lo real.
En su modelo neurológico de la consciencia, el reconocido psicólogo, filosofo y psiconauta Timothy Leary planteó que nuestra consciencia posee al menos ocho circuitos cerebrales distintos desde los que puede experimentar la realidad: el circuito de bio-supervivencia, el circuitoemocional-territorial, el circuito semántico, el circuitosocio-sexual, el circuito neurosomático holístico, el circuito neurogénetico colectivo, el circuito de meta-programación y el circuito cuántico no-local, y cada uno de estos circuitos funciona como un “túnel de realidad” distinto para nuestra experiencia perceptiva de lo real, nos da acceso a un aspecto diferente de lo real. En términos generales, nuestra cultura, según Leary, ha avanzado masivamente hasta los primeros cuatro circuitos, quedando un enorme “potencial de realidad” no actualizado. Toda la “verdad” de nuestra cultura se ha constituido fundamentalmente sobre esos primeros cuatro circuitos, dando especial preponderancia al semántico para experimentar y formarse una visión de la realidad.
Pero en términos más amplios, el concepto de “túnel de realidad” refiere a la estructura mental habitual desde la que nuestra percepción funciona. Una estructura formada, primero por nuestro determinismo genéticos y luego, y muy profundamente, por nuestros condicionamientos familiares, sociales y personales, nuestros paradigmas filosóficos y nuestras ideas sobre nosotros mismos y los otros. Nuestro túnel de realidad habitual es la estructura perceptiva de nuestro yo, el centro alrededor de cual este gravita y se define. Al abarcar solo la parte de lo real que entra justamente dentro sus propios límites, nuestro túnel de realidad nos da siempre una visión parcial de lo real, y siempre haymás realidad fuera de nuestros limitados puntos de vista. La búsqueda psiconáutica, para Leary, implica ir más allá de los límites de nuestros túneles de realidad para abrirnos a una experiencia cada vez más amplia e integral de lo real. Siguiendo este enfoque, denominamos “psiconáutica” a la búsqueda, la práctica y la experiencia por las cuales el sujeto efectúa en si mismo las transformaciones necesarias para ampliar su túnel de realidad, es decir, su experiencia y conocimiento de lo real.
En estos términos, el archiconocido (y casi nunca comprendido) koan zen “si un árbol cae en medio del bosque y no hay nadie ahí para escucharlo: ¿hace ruido?” adquiere su pleno sentido. La respuesta a esta profunda paradoja metafísica, agresivamente molesta para el dualismo de la mente occidental es NO, el árbol no hace ruido. No puede hacerlo, ya que no hay escuchador (sea hombre, bestia u otra entidad) que “realice” ese aspecto de la realidad. Esto trata sobre todo el problema del observador y lo observado, y como el observador es en realidad un co-creador de la realidad, ya que, de hecho, todo observador no es otra cosa que un punto de vista cósmico, un aspecto del universo contemplándose (realizándose) a si mismo. Esto es exactamente lo que Niels Bohr estaba diciendo con la famosa “interpretación de Copenhague” de la física cuántica que tanto exasperó a Einstein y al resto de los físicos aún apegados a los fundamentos dualistas de la vieja escuela aristotélica (el llamado “paradigma de la representación”).
En este sentido, el brillante filosofo holístico Ken Wilber, refiriéndose a la evolución creciente de los puntos de vista cósmicos nos dice: “En la época en que la evolución alcanza el neocórtex (el complejo cerebro trino, con sus correlatos internos, las imágenes, los símbolos y los conceptos), su espacio fundamental se ha articulado en sofisticadas estructuras cognitivas. Estas visiones del mundo incorporanlos componentes fundamentales de los espacios del mundo anteriores -como la irritabilidad celular, los instintos reptilianos y las emociones de los paleomamíferos- pero les agregan nuevos componentes que articulan y desarrollan nuevas visiones del mundo. Recordemos que, en cada uno de esos estadios, el Kosmos parece diferente porque, de hecho, es diferente y que, en cada uno de los estadios, el Kosmos se ve a sí mismo con nuevos ojos y se abre a nuevos mundos anteriormente inexistentes.” (Breve Historia de Todas las Cosas).
Todas las culturas antiguas han cultivado y desarrollado técnicas de transformación de la percepción con este mismo fin, desde el uso de alucinógenos en el chamanismo primitivo y en los cultos de misterios paganos hasta las disciplinas contemplativas del yoga, el sufismo, la askesis griega pre-aristotélica o el budismo zen. Como hijos de una cultura luminosa que en su soberbia se ha auto-restringido a experimentar y comprender la realidad dentro del marco de su único y limitado punto de vista, y como herederos bastardos de antiguas y valiosas tradiciones espirituales a las que la ciencia y las religiones de letra muerta nos han enseñado a menospreciar e ignorar, acaso se encuentra hoy en nosotros la posibilidad de recuperar, de forma responsable e inteligente, estas puertas de acceso a las vastas realidades que, en nuestra miopía, hemos sido educados para considerar inexistentes.
Lectura recomendada:
Robert Anton Wilson, Prometeo ascendiendo (disponible en este enlace).
Kirchnerismo Fractal
A grandes rasgos podríamos definir al fractal por dos principios, la autosimiliridad, esto es la forma constituida por copias mas pequeñas de la misma figura, y por la recursividad de un simple algoritmo hacia el infinito.
Entonces tenemos la unidad funcional mínima, que es la definición de célula, pero también de Unidad Básica, y tenemos un proyecto nacional y popular constituido de forma orgánica y recursiva.
La Organización Fractal mediante el simple algoritmo basado en la profundización de las precondiciones de desarrollo de la Democracia, la Libertad y la Igualdad.
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/10/110927_ecuador_ley_antimonopolio_accionistas_bancos_medios_.shtml“>http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/10/110927_ecuador_ley_antimonopolio_accionistas_bancos_medios_.shtml
Paúl Mena Erazo
Ecuador
Viernes, 7 de octubre de 2011
La ley antimonopolio busca cortar aún más la relación entre medios de comunicación y la banca.
Los empresarios de medios de comunicación y los banqueros en Ecuador no podrán tener acciones en cualquier otro tipo de negocio que sea ajeno al ámbito comunicacional o financiero, respectivamente.
De acuerdo con la nueva Ley de Regulación y Control del Poder del Mercado aprobada por la Asamblea Nacional, tal prohibición regirá para quienes posean más del 6% del paquete accionario de un medio de comunicación o de un banco.
Según la llamada ley antimonopolio, los empresarios en ambos sectores tendrán hasta el 13 de julio de 2012 para desprenderse de las acciones que mantengan en otro tipo de negocios; caso contrario, deberán dejar los medios de comunicación o los bancos, según corresponda.
Tal disposición es parte de una serie de normativas establecidas en la ley antimonopolio, la cual busca evitar y sancionar “el abuso de operadores económicos con poder de mercado”.
Al momento esta ley, previo a su entrada en vigencia, está en manos del presidente de la República, de quien se espera que en cuanto a la restricción dirigida a empresarios de medios y a banqueros ratifique lo adoptado por la Asamblea.
Lo dispuesto en esta ley además responde a lo aprobado en la consulta popular del pasado 7 de mayo, en la que se preguntó a los ecuatorianos si se debería prohibir que los principales accionistas de bancos y empresas de comunicación tengan participación accionaria fuera del ámbito financiero o comunicacional, respectivamente.
Desde 2008 se estableció en la Constitución ecuatoriana la prohibición de que banqueros tengan acciones en medios de comunicación. En dicha resolución incidió el recuerdo nacional de la crisis bancaria de los años noventa y de la forma en que ciertos banqueros usaron medios de comunicación que tenían en su poder.
“El enorme peso que tiene el sector financiero en toda economía debe tener límites para que su accionar no someta a las otras esferas productivas”
Paco Velasco, parlamantario oficialista
Pero la consulta popular, y ahora la ley antimonopolio, van un paso más allá no solo al cortar la relación entre medios y banca, sino al disponer que un banquero no pueda ser más que banquero, y que un empresario de medios concentre su participación accionaria únicamente en el ámbito comunicacional.
A decir del asambleísta oficialista y presidente de la comisión legislativa que tramitó la ley antimonopolio, Paco Velasco, lo que se busca en cuanto a la banca es “diferenciar al negocio financiero de otros negocios”.
“El enorme peso que tiene el sector financiero en toda economía debe tener límites para que su accionar no someta a las otras esferas productivas”, dijo Velasco a BBC Mundo.
Bajo esa misma lógica, el oficialismo sostiene que los medios de comunicación deben desarrollarse libres de capitales de otras esferas económicas que puedan afectar su independencia.
“La actividad empresarial periodística tiene legítimo derecho de crecer, pero un medio de comunicación que tenga accionariado proveniente del capital financiero puede fácilmente desviar su independencia, dada la fuerza que tiene dicho capital en toda economía”, aseguró Velasco.
De otro lado, para el director ejecutivo de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (AEDEP), Diego Cornejo, lo dispuesto en la ley antimonopolio “puede debilitar a algunos medios de comunicación”.
Cornejo señaló a BBC Mundo que si bien lo aprobado por la Asamblea Nacional pretende evitar posibles conflictos de intereses en la propiedad de los medios de comunicación, a la hora de invertir en la prensa varios empresarios podrían preferir poner sus acciones en otro tipo de negocios.
“No necesariamente la prensa es un gran negocio. Ahora los medios pasan por una etapa difícil, hay más presión, y es probable que varios accionistas salgan”
Diego Cornejo, AEDEP
“No necesariamente la prensa es un gran negocio. Ahora los medios pasan por una etapa difícil, hay más presión, y es probable que varios accionistas salgan”, manifestó.
Cornejo señaló que la restricción incluida en la ley antimonopolio “es parte de toda una política de debilitamiento de los medios independientes”, que según el experto, incluye aspectos como los juicios iniciados en contra de periodistas, “una agresión constante hacia los medios” por parte del gobierno, y la incorporación de diversas disposiciones en la Ley de Comunicación que se tramita en la Asamblea.
En cuanto a la restricción dirigida a los banqueros, el presidente de la Asociación de Bancos Privados de Ecuador, César Robalino, prevé un panorama en el que los accionistas de los bancos pueden resultar afectados.
“La banca ecuatoriana va a seguir siendo solvente, sólida y bien capitalizada”
César Robalino, Asociación de Bancos Privados
Robalino le dijo a BBC Mundo que cuando un empresario prefiera mantener su capital en una empresa no financiera, sea agrícola, industrial o de otro tipo, y quiera vender las acciones que posea en un banco, “no va a haber suficiente demanda para esas acciones en el mercado”.
“Entonces va a producirse una baja o descuentos en el valor de las acciones de ese banco y quienes van a perder a consecuencia de ello van a ser los accionistas principales de dicha entidad”, señaló.
En cualquier caso, Robalino resaltó que aunque lo dispuesto en la nueva ley antimonopolio pueda significar un golpe para los accionistas de los bancos, “la banca ecuatoriana va a seguir siendo solvente, sólida y bien capitalizada”.
Un problema sin solución anarquista: si hemos de hacer la revolución por la violencia, al hacerla la imponemos, y al imponerla dejamos de ser realmente anarquistas”.
testigo de una espiritualidad vista como una propiedad emergente de la organización de la materia.
Voy caminando con los auriculares puestos y en lo aleatorio del cambio comienza el disco que Cliff Martinez hizo para Solaris en la versión de Soderbergh.
Caminaba sin pensar, sin palabras, en el estado de caminar en ritmo estable, y en la conciencia de la respiración que va modulando el estar caminando.
Esa conciencia del cambio vinculó la música con el estado del caminar cambiando, y las palabras afloraron tomadas prestadas de lo leído, de lo abonado en mi cuerpo huerta de lenguajes, respirando.
La música se disuelve en mis ecos presentes con mi presente presente, en la autometamorfosis ontológica de Stanislaw Lem de su novela Solaris, en el recuerdo de las simetríadas, elaboraciones del mar mental Solaris, que era un planeta, pero antes que nada, era el viento interno, el automovimiento interior de la cosa, la cosa misma que camina respirando, pensando.
Simetríadas como esto que escribo, palabras ferrosas electromagnetizadas.
Voy caminando sin palabras, sin ninguna palabra aflorada, cambiando, como la nitidez de las notas de piano, sintiendo el tono claro de la mente despejada, y en la elección de la música busco continuar la toma de conciencia de lo aleatorio, de mi genealogía aleatoria, en el sentir expresado de Joe Hishaishi en su Ver el Silencio tocada por él mismo en piano.
No podría escribir sin palabras, pero tengo que utilizarlas, y puesto que estoy condenado a la dictadura de las palabras de otros, las robo, las mezclo, y puede que entre ellas, en sus silencios, en sus ritmos ocultos sientas mis pasos de este caminar cambiando. Me es un misterio la falta de lenguaje expresado.
Por lo que esto no trata de escribir sino dejar alguna huella de mi tarde otoñal y de mi primer pulover. Otoño y pulover son palabras que surgieron de mis zapatillas azules.
Hago una pausa de mi escritura en la plaza.
Adonde va la música que impregna mi cuerpo cuando se apaga el aparato? puesto que lo vibrante sigue vibrando..
El Hermenauta, caminante.
La Poderosa irá tejiendo sueños en las nubes de Nuestra América, con Alberto al frente y nuestra memoria acompañante.
Aunque su semilla está en la historia, el manifiesto operativo Viracocha hunde su raíz en el futuro.
Manifiesto Operativo
Viracocha
¿Conoce usted a Rose Wataka? Probablemente no. El mensaje de Rosa nos llegó a través de IndabaXchange, nuestra red social de proyectos, como un mensaje en una botella arrojada al mar. Su mensaje casi no llega a tener la oportunidad de ser leído y tomado en cuenta.
Sin embargo, no es un mensaje que venga de otro mundo; Rose Wataka vive en Webuye, un pueblo con 19, 000 habitantes en el distrito de Bungoma, al noroeste de Kenia. El vecindario donde ella vive se llama Muslim State (Estado Musulmán) y cuenta aproximadamente con 200 familias. Rosa y algunos de sus amigos han creado una organización llamada: Muslim Estate Self Help Organization (Organización de Autoayuda del Estado Musulmán).
El propósito de esta organización es movilizar a la población local para poder resolver problemas cruciales, como el de recolectar y reciclar basura.
África le hace frente a los desechos
Anteriormente, en las villas africanas, la mayor parte de los desechos eran orgánicos y la naturaleza misma podía reciclarlos fácilmente. Actualmente, la mayoría de los africanos vive en ciudades grandes y va gradualmente adaptando el estilo de consumo occidental. Llegan a comprar la misma comida, las mismas bebidas y los mismos productos de consumo como la gente lo hace en Europa y América. Por esta razón, así como nosotros lo hacemos, ellos producen una considerable cantidad de desechos, que en gran cantidad son tóxicos y no son biodegradables. Como ejemplos podemos mencionar los empaques de aluminio, las pilas/baterías almacenadas ya usadas, los residuos de aceite, y las bolsas de plástico. Hoy en día, inclusive se usan bolsas de plástico en los mercados tradicionales. En todos los países africanos, los turistas pueden ver en el campo bolsas plásticas de color negro enganchadas en las ramas de los árboles o esparcidas en el suelo en los campos. Las bolsas durarán cientos de años, contaminando el suelo, mientras que los animales corren el riesgo de atorarse o ser estrangulados con ellas y luego, morir. La quema de estas bolsas despide dioxina, sustancia que envenena la atmósfera.
Procesos de reciclaje
Los países industrializados han logrado un considerable progreso en reducir la contaminación. Se ha llegado a establecer mecanismos para la recolección y el reciclaje de desechos que en otro caso serían destinados a vertederos. Esto implica:
1. Un control administrativo que regule el manejo de desechos y prevé sanciones en caso de incumplimiento;
2. La educación de los ciudadanos para incorporar nuevos hábitos de nuevos modelos de consumo, mientras se fomenta una conciencia sobre los problemas ambientales;
3. Movilización financiera para la implementación de una infraestructura que supervise la clasificación, recolección, y eliminación de los desechos.
Exportando contaminación
Pero todo esto está simplemente fuera del alcance de los países más pobres. Por lo tanto, al exportar nuestros productos hechos en las naciones industrializadas a los países no industrializados, también les exportamos nuestra contaminación. A veces, nosotros, en los países más ricos, hacemos muchas cosas peores. Las sociedades occidentales aprovechan la debilidad de algunos estados del sur (por ejemplo, Somalia), fraudulentamente vaciando en sus costas desechos industriales y nucleares, siendo ambos muy peligros y muy costosos para ser reciclados. Aparentemente, los africanos pueden llegar a morir por culpa de nuestros desechos si podemos ahorrar el costo de reciclaje. La única solución al alcance de los países pobres es movilizar a las personas para concientizarlas sobre el problema y conseguir que desarrollen sus propias acciones necesarias para recoger y reciclar desechos. Esto es lo que a Rose y a sus amigos les gustaría hacer en Wataka con la Muslim Estate Self Help Organization (Organización de Autoayuda Propia del Estado Musulmán).
La batalla de Rose Wataka
Rosa tiene 52 años y es profesora. No es especialista en recolección ni reciclaje de desechos, es solo una mujer consciente de los peligros que representa la falta de manejo de desechos, y la amenaza que esto representa para el ambiente y la salud de la población. Debemos ayudar a Rosa Wataka.
He estado conversando con ella por varias semanas en Internet.
Probablemente ella esté usando un internet café para ponerse en contacto conmigo. La estoy ayudando poco a poco a diseñar un proyecto de acción viable. No es un modelo listo, proyectado desde lejos hacia donde está ella, sino que es un plan de acción creado por ella y sus amigos haciendo uso de sus recursos, en relación a la situación en la que viven y los problemas por los que atraviesan. En muy poco tiempo, Rosa y sus amigos van a crear un grupo en IndabaXchange, para que puedan contarnos directamente sus sueños y lo que necesitan.
Ayudemos a Rose
Ayúdenos a ayudar a Rose. ¿Quién de entre ustedes tiene las competencias o experiencia necesaria en el campo de recolección y reciclaje de desechos en países en vías de desarrollo? ¿Tiene usted ideas de cómo generar ganancias y puestos de trabajo con el reciclaje? ¿Quién está disponible para ayudar a construir un proyecto viable? ¿Quién está dispuesto a invertir algo de dinero para colaborar con la compra de equipos y herramientas básicas? Por encima de la ayuda que se requiere para empezar la acción, lo importante es poder ayudar a Rose y a sus amigos a encontrar soluciones para poder capacitarse y que ello les permita seguir con esta acción.
Contamos con ustedes.
Dominique Bénard
Traducción de Laura Lambruschini, Perú
Harriet Bjerrum Nielsen, profesora en el Centro para la investigación del Género Universidad de Oslo. Diciembre de 201
Hace algunas semanas, Indaba-Network publicó un artículo sobre el Género y los prejuicios ligados al género que ha generado grandes discusiones. Hoy, Harriet Bjerrum Nielsen, profesora en el Centro para la investigación sobre el género de la Universidad de Oslo, nos ha contado más acerca del género. Esperamos que esto clarifique nuestro debate y anime a los grupos de jóvenes a luchar contra los prejuicios basados en el género y a comprometerse en la lucha por la igualdad entre sexos. ¿Qué es el género?
Chicas y chicos, mujeres y hombres, ¡claro! Ciertamente, ¿pero es tan simple? No todas las mujeres son iguales, ni tampoco los hombres. Hay diferentes formas de ser y comportarse que no coinciden con la diferencia de género. También es una constante que los hombres y mujeres pueden aparecer y comportarse de forma que no coincida con las diferentes expectativas culturales de lo que se considera como apropiado con las clasificaciones biológicas. Así que ¿hasta qué punto el género depende del cuerpo, de la forma de presentarse – o de la mirada del espectador? La pregunta se plantea porque el género tiene muchas facetas. Es una dimensión del cuerpo y de la reproducción física, de las identidades individuales y de la experiencia personal, de las relaciones sociales y de la interacción cotidiana. El género está en el centro de las divisiones del trabajo, de la estructuración de instituciones como las familias, las escuelas, los mercados y los Estados. Por último, pero no por ello menos importante, también es un marco de interpretación pujante que se impone en nuestras mentes y nos lleva a realizar dicotomías jerárquicas en diferencias que realmente están mucho más diversamente distribuidas. Las dimensiones personal, simbólica, social y estructural de género están profundamente imbricadas con otras líneas de diferencia y desigualdad, como la edad, la sexualidad, la clase social, la nacionalidad, y el etnicismo racializado. Estas imbricaciones contribuyen a elaborar la organización, la importancia, y la significación del género en los contextos específicos.
El género como categoría y como distribución
Una fuente de confusión es que el género como concepto se usa para significar dos cosas bastante diferentes: una diferencia categórica (es decir “o esto… o lo otro”) y una diferencia distribucional o estadística (es decir, “más o menos de algo”). La única característica observable ligada al género que se a próxima a una categoría dicotómica – a menudo nombrada como el núcleo del sexo biológico – es la diferencia genital. Todas las otras dimensiones del género – tanto si son biológicas (el nivel de hormonas, atributos sexuales secundarios, estructura del cerebro, rendimientos motrices), psicológico (diferencias en las motivaciones o las capacidades cognoscitivas) o de comportamiento (diferencias en las preferencias, y maneras de ser y comportarse) – implican una variación compleja, pero no de dicotomía. En la mayoría de los casos la variación dentro de cada grupo del mismo género es más grande que la diferencia media entre los dos grupos. Así, casi todas las diferencias de género son distribucionales en lugar de dicotómicas o categóricas. La mayor parte de los rasgos del género parecen estar socialmente influenciados y ser cambiantes con el tiempo, y no son elementos específicos y unidimensionales de la persona. Un muchacho o una muchacha pueden ser “típicos” en algunos aspectos y “atípicos” en otros. Así que, ¿cuál es el género si lo que nosotros consideramos como rasgos “masculinos” o “femeninos” puede encontrarse tanto en las chicas como en los chicos? Son preguntas como éstas las que han llevado a investigadores especializados en el género a concluir que las divisiones y jerarquías de género no provienen de la diferencia entre las mujeres y hombres. Es más bien lo contrario: cuando el género se construye como una diferencia, la variación empírica en sus numerosas dimensiones se reducen a una simple dicotomía (Magnusson y Marecek 2012).
Esto no significa que los modelos de comportamiento ligados al género sean un espejismo o que los modelos que existen no tengan ningún tipo de base biológica (aun cuando no sepamos cual es exactamente esa base). El punto es que no hay ninguna conexión clara o directa entre las dimensiones cuasi-dicotómicas del sexo biológico y la naturaleza compleja, multidimensional y dependiente del contexto de las diferencias de género. Los modelos de género -con o sin una base biológica- toman forma a partir de normas y expectativas culturales sobre lo que está considerado como típicamente femenino y típicamente masculino. En lugar de repetirse argumentos que involucran la determinación más o menos biológica, Simone de Beauvoir y Toril Moi han sugerido considerar el cuerpo como un elemento de nuestra situación en el mundo. Ese cuerpo, con el que he nacido, significa una determinada cosa -como significaría algo diferente si hubiese nacido con un brazo u ojos en el cuello- pero lo que significa depende de la interpretación que se le de en una cultura y sociedad dadas, y depende también de mis propias acciones. La biología no tiene ningún significado en sí misma.
Los modelos del género
Los modelos de género, tal y cómo están distribuidos, se sitúan a la vez a nivel estructural, simbólico y personal, aunque pueden variar a la vez entre y en el seno de las sociedades y los contextos sociales. Las culturas diferentes tienen normas diferentes para definir la masculinidad y la feminidad deseables. A menudo, sin embargo, en el seno de una misma cultura pueden coexistir varias maneras de poder ser masculino o femenino. Las diferentes clases sociales, las edades y los grupos étnicos, por ejemplo, tendrán a menudo ideas diferentes acerca de lo que son un verdadero hombre/chico real o una verdadera mujer/chica. En una sociedad concreta habrá luchas simbólicas entre esas diferentes masculinidades por ganar la hegemonía, por ejemplo ridiculizando o criticando moralmente a los unos y a los otros. Algunos se tornan dominantes, mientras otros son subordinados o marginados.
El género personal concierne a las maneras en que nos situamos frente a modelos culturales de género, cómo nos identificamos con ellos o cómo luchamos contra ellos. El género es un asunto personal y una realidad para todos y cada uno y cada una de nosotros, pero también es una dimensión de las relaciones sociales creada entre las personas y formado a través de procesos de interacción. Mientras la perspectiva individual define el género como algo que “somos”, la perspectiva interaccional da énfasis al género como algo “hacemos”. Esta perspectiva llama la atención sobre las dinámicas de poder en las construcciones sociales de sentido. El género como “hacemos” y el género como diferencia no son perspectivas mutuamente excluyentes; cuando los niños aprenden a “hacer” su género en sus familias, en las escuelas y con sus iguales, se “convierten” también en su género de una determinada manera y esto dará forma a la forma en la que responderán a situaciones sociales nuevas.
El género como el marco de interpretación
Lo qué caracteriza al género como un marco de interpretación no sólo es la tendencia a dividir y dicotomizar los fenómenos en dos grupos distintos, si no también la tendencia a leer esta dicotomía como una jerarquía: los elementos definidos como femeninos tienen tendencia a ser consideradas como secundarias e incluso inferiores a los definidos como masculinos. A esto también se llama a veces la norma masculina: los hombres y los chicos representan la norma universal de la que las mujeres y chicas se desvían. El género como marco de interpretación puede conducir a estereotipos sexuales. Éste es el caso si un modelo de distribución ligado al género se interpreta como una distinción categórica. Aquí, la variación dentro de cada de grupo y los solapamientos entre las chicas y chicos se ignoran.
Las personas tienden a menudo a creer que el sistema del género específico que cada cultura acepta es natural e biológicamente fundado. ¿Por qué tenemos esta inclinación a considerar como naturales nuestras propias normas acerca del género? Una razón podría estar relacionada con el hecho de que en todas las sociedades conocidas, el género estructural y simbólico juega un papel importante en la estabilidad de la sociedad. Cuestionar la naturalidad del sistema del género de una sociedad desafía la estabilidad, la distribución de poder y los valores de esa sociedad. La forma en que el género está estructurado es también un elemento importante de identidad cultural y personal: está por tanto muy cargada afectivamente. Pero las ideas concernientes a los tipos de género deseables pertenecen al campo normativo, no a la naturaleza. Hay un mundo de diferencia entre decir “esto es natural” y “esto me parece natural”.
Traduccion, Ginés Desiderio Navarro Aragoneses, España
Para las familias más acomodadas, diciembre / enero es tradicionalmente un período de exceso de comida, mientras que los millones de personas en el mundo que sufren de escasez crónica de alimentos y los millones de niños que mueren de malnutrición siguen siendo olvidados. Sin embargo, paradójicamente, las enfermedades que antes se asociaban con las sociedades opulentas y los ricos cada vez afectan más a ambos, ricos y pobres.
Una epidemia mundial
El sobrepeso y la obesidad se encuentran hoy en día entre los principales factores de riesgo para la salud en todo el mundo, causando 4 millones de muertes cada año. La obesidad se asocia a menudo con una alta tensión arterial, altos niveles de glucosa (diabetes), enfermedades cardiovasculares e insuficiencia cardiaca.
Hasta hace unas décadas, la obesidad se consideraba asociada a altos niveles socioeconómico. De hecho, a principios del siglo XX, la mayoría de las poblaciones en las que la obesidad se convirtió en un problema de salud pública se encontraban en el mundo desarrollado. Comenzando en Estados Unidos y luego extendiéndose a Europa, la obesidad se está revelando como la nueva pandemia (o epidemia mundial) del siglo XXI. Afecta a ambos sexos y a todas las edades, y tiene un impacto desproporcionado sobre los grupos más desfavorecidos. Para el año 2030, por ejemplo, más del 50 por ciento de la población adulta en EE.UU. serán obesos.
Un aumento espectacular en algunos países en desarrollo
Sin embargo, ahora los aumentos más pronunciados de la tasa de obesidad se está presentando en algunos países en vías de desarrollo. En los países pobres, en un principio los estratos socioeconómicos más altos de la población se vieron afectados en mayor medida, pero ahora el cambio se lleva a cabo desde el más alto hacia los niveles socioeconómicos más bajos. Así, mientras que el peso insuficiente sigue siendo responsable de la muerte de más de 2 millones de niños cada año, principalmente en países de baja renta per cápita, no es raro encontrar hogares con un niño desnutrido y un adulto con sobrepeso, a menudo una mujer. En 2010, la Organización Mundial de la Salud publicó que había más de 42 millones de niños menores de cinco años con sobrepeso u obesidad en el mundo; de ellos, 35 millones vivían en países en vías de desarrollo. Además, la obesidad va de la mano de la desigualdad: en cualquier país, a mayor desigualdad en el nivel de ingresos, mayor número de personas obesas.
¿Cuál es la causa?
A largo plazo, el aumento de la obesidad reducirá la esperanza de vida en general, mientras que ya está aumentando a corto y largo plazo el coste de los sistemas de salud, llevando a estos a niveles insostenibles de gasto.
¿Cuál es la causa de este aumento catastrófico en las enfermedades crónicas y la obesidad en todo el mundo?
Si piensas que los gordos son los únicos responsables de su condición debido a su comportamiento individual, o que su obesidad no es tu problema, te equivocas.
De hecho, a nivel individual, la obesidad es básicamente la consecuencia del desequilibrio entre el consumo de energía (ejercicio físico) y la ingesta (qué y cuánto comemos): una opción personal. Sin embargo, ambos están fuertemente influidos por y dependen cada vez más de poderosos factores externos. Vamos a analizarlos brevemente.
Cambio en el sistema mundial de alimentos
El proceso de globalización ha transformado el sistema alimentario mundial: las técnicas de producción tradicionales, los hábitos de alimentación y los comportamientos han desaparecido o bien han cambiado profundamente.
La producción agrícola local se ha hecho cada vez más dependiente de ciertos recursos (tales como fertilizantes, pesticidas, semillas transgénicas) controlados a nivel mundial por poderosas multinacionales.
Para maximizar sus beneficios, estas empresas, que a menudo controlan toda la producción y ciclo de distribución, impulsan un mayor consumo de alimentos, ofreciendo amplias oportunidades para comer durante el día. Las cadenas mundiales de comida rápida están situadas estratégicamente en todas partes, ofreciendo alimentos baratos, sabrosos, ricos en azúcar, sal y grasas. El azúcar es adictivo y, posiblemente, la sal provoca la sed que empuja a la gente a consumir cantidades cada vez mayores de bebidas azucaradas que no tienen ningún valor nutricional. Los alimentos altamente procesados son comercializados de forma persistente y efectiva.
Los alimentos procesados
Las dietas globalizadas basadas en alimentos procesados de forma industrial (con azúcar, grasas, sal y potenciadores del sabor añadidos) han sustituido progresivamente las dietas tradicionales a base de alimentos de producción local, elaboradas de forma individual en casa; y son la raíz del tremendo aumento de las enfermedades crónicas y la obesidad. Otras causas concurrentes son la urbanización (con distancias reducidas y la alta disponibilidad de medios de transporte) y las nuevas tecnologías, que han revolucionado el trabajo y el entretenimiento, reduciendo drásticamente la práctica de ejercicio físico. Piensa en los niños y jóvenes sentados durante horas cada día delante del televisor o el ordenador, comiendo mientras palomitas, dulces y bebidas carbonatadas.
Además, el ciclo de producción y distribución de alimentos de elaboración industrial no es ecológicamente sostenible, e implica enormes costos ambientales, con consecuencias a largo plazo para la salud, y efectos genéticos impredecibles.
Los residuos de alimentos
La obesidad en el mundo industrializado va de la mano del derroche de alimentos. Las sociedades ricas y opulentas también son derrochadoras. Cada año, .los consumidores de países ricos tiran a la basura 222 millones toneladas de alimentos, una cantidad que es ligeramente inferior a la producción total de alimentos netos en el África subsahariana (230 millones de toneladas), donde la desnutrición debido a la falta de alimentos sigue siendo generalizada, causando la muerte de millones de niños.
En síntesis, la obesidad es un problema mundial cada vez más grave que afecta a las poblaciones de todo el mundo; y relacionado con enfermedades, aumento de la mortalidad, una distribución injusta de los recursos y la destrucción del planeta.
Pero esta tendencia puede ser invertida: podemos hacer mucho, tanto de forma individual como a través de grupos organizados, que actúan a nivel local, nacional y mundial a través de redes adecuadas.
Invirtamos la tendencia
Empecemos por modificar nuestros hábitos alimenticios. Evitar en la medida de lo posible los alimentos procesados, por ejemplo bollería y bebidas azucaradas. Evitar la comida rápida, y no añadir azúcar a los alimentos. Aprovechar los alimentos naturales ricos en fibra, como la fruta y la verdura fresca, producidos localmente y cocinados en casa. Aumentar la cantidad de verduras al tiempo que se reduce la carne (el consumo de carne está relacionado con el cáncer y la producción de carne implica un enorme gasto de agua). Mantenerse activos y hacer ejercicio físico de forma regular.
Si nos organizamos en grupos podemos hacer más. Quienes viven en una zona rural pueden dedicarse a la producción local de alimentos y aplicar las normas de la agricultura ecológica (evitar fertilizantes químicos y pesticidas, usando estiércol y compost).
Quienes viven en una zona urbana pueden crear una asociación de consumidores para comprar directamente de las granjas locales que apliquen los principios ecológicos. Esto facilitará precios justos tanto para los consumidores como para los agricultores; y reducirá para estos últimos el mayor riesgo empresarial que supone la agricultura ecológica.
La creación de redes a nivel nacional y mundial puede hacernos participar en la promoción de campañas de salud pública y educación alimenticia, pero sobre todo es necesario impulsar políticas públicas que regulen la producción y comercialización de los alimentos menos saludables. La literatura científica muestra que los programas de promoción de la salud no abordan las causas sociales y económicas subyacentes de la epidemia de obesidad y que los abordar el problema desde un punto de vista legistlativo (como prohibir alimentos altos en grasas y azúcares en los comedores escolares, regular estrictamente la comercialización de alimentos poco saludables, o usar medidas fiscales para desincentivar el consumo y la producción de alimentos poco saludables) en general, muestran una mayor rentabilidad que la promoción de la salud.
No hay responsabilidad social sin un fuerte control social
Las empresas multinacionales controlan gran parte de lo que comemos. El control social de la industria alimentaria, como la participación en redes de monitorización, es otra posibilidad para trabajar por la salud pública. La industria es extremadamente sensible a la presión social que pueda poner en riesgo sus beneficios y pueden responder a las preocupaciones de salud pública y demandas de los consumidores para cambiar sus productos y ofertas
Hoy en día las empresas suelen afirmar su Responsabilidad Social Corporativa, pero sin un fuerte control social de la sociedad civil, lo cual puede ser sólo otra manera de atraer a los consumidores mostrando la cara amable de la compañía, mientras se perpetúas las malas prácticas y la comercialización de alimentos poco saludables. Con demasiada frecuencia, la industria alimentaria resiste a los intentos de las instituciones públicas nacionales e internacionales para modificar las prácticas actuales a través de cambios legislativos. Empresas con el tiempo superan la regulación mediante estrategias de marketing, o simplemente sacrifican sus beneficios en los países industrializados para centrarse en los países en vías de desarrollo, donde la respuesta de la sociedad institucional y civil es a menudo débil, pero el daño social puede ser aún mayor.
El modelo general de desarrollo es la amenaza
Como se puede ver la obesidad y las enfermedades crónicas comparten una causa subyacente de muchas otras amenazas a la humanidad y este es el modelo general de desarrollo en que vivimos. Los jóvenes son los más capaces de tener una visión de futuro, pero para ser eficaces se debe aprovechar la experiencia de las generaciones anteriores y las lecciones aprendidas. La obesidad es otro buen indicador de la necesidad urgente de un cambio paradigmático del modelo de desarrollo actual. Para ello, reduzcamos las desigualdades, aumentemos al máximo la salud en lugar de aumentar los beneficios; promovamos y mantengamos el conocimiento local, la producción local y el consumo local, ¡y disfrutemos de nuestro intercambio de experiencias con los demás!
Eduardo Missoni
“… La pobreza es creada por el sistema, y por lo tanto; si se quiere luchar contra la pobreza, tenemos que cambiar el sistema “
Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz 2006.
Escuchamos por todas partes hablar de la economía social o economía solidaria, pero ¿sabes lo que es?
La economía social y solidaria es un tipo de economía al servicio de otro tipo de desarrollo. Se habla de economía social para referirse a empresas y asociaciones cuya finalidad se centra más en el ‘valor agregado’ social o ambiental que en la ganancia financiera.
El término “economía social” aparece en la década de 1980, y es más utilizado en algunos países que en otros. En Quebec, por ejemplo, el término economía social engloba la idea de economía social y solidaridad. De hecho, algunos actores e investigadores en Francia creen, como en otros países, que la economía social y solidaria tiene dos enfoques diferentes.
La Economía Social
La economía social nace en el siglo XIX con la voluntad guiar la producción de bienes y servicios basados en las necesidades de todos y no en el interés de unos pocos. Se trata también de aplicar principios democráticos a las actividades económicas, como “una persona, un voto”, en las juntas generales de accionistas.
Frente a los daños causados por el capitalismo y la revolución industrial en el siglo XIX, los reformadores sociales y los pensadores utópicos buscar alternativas a la nacionalización de los medios de producción. Es así como inventan una forma colectiva para producir bienes y servicios. Crean cooperativas, mutuales y asociaciones. El término “economía social”, de ahora en adelante, hace referencia a todas estas estructuras, que son particularmente activas en la protección social complementaria de seguros, bancos, asistencia social, educación pública, deportes, cultura, la agricultura, entre otros.
La economía solidaria
La economía solidaria aparece en los años 70, en el contexto de desempleo masivo, el aumento de los despidos y la búsqueda de un nuevo modo de desarrollo. Se crean nuevas actividades económicas alternativas. Así aparecen y se desarrollan actividades como el comercio justo, agricultura ecológica y los canales cortos de distribución del productor al consumidor, el micro-crédito (muy exitoso en la India), los sistemas locales de intercambio comercial y las estructuras de integración a través de la actividad económica.
La economía social y solidaria
El término economía social y solidaria (ESS) aparece en la década de 1980 en Francia, tras la acción de ciertos dirigentes del Partido Socialista en favor de “otras formas de actuar.” Es un término que se ha vuelto común en los países de lengua latina (sobre todo francés, español, portugués), pero no en otras áreas lingüísticas.
Los valores de la economía solidaria
La economía solidaria combina la reciprocidad, el mercado, la redistribución dentro de un marco jurídico basado en la libertad de afiliación, sin ánimo de lucro privado y la igualdad sobre la base de las necesidades reales: la búsqueda de la hibridación de recursos (mercado, no comercial, de carácter no monetario). La economía solidaria no es una economía de la reparación, ella renueva el debate sobre la cohesión económica y social. Surgidas a finales de los años 60, las redes de economía solidaria fueron en su origen un gran número de iniciativas cuyo objetivo era la utilidad social y la satisfacción de nuevas necesidades.
En términos concretos y prácticos …
La originalidad de la economía social es entregar respuestas precisas y concretas a las dificultades de vincular las acciones locales y la posibilidad de una mayor democratización de la economía. La economía solidaria se ha definido gradualmente a partir de las prácticas que han surgido de las acciones individuales y colectivas, que luego son confrontadas a la realidad de un territorio.
Entre otras podemos citar:
• Los residentes, usuarios y profesionales que apoyan los servicios que consideran necesarios,
• Emprendedores que quieren contribuir a la integración de las personas más necesitadas, a través de la economía,
• Los consumidores que se organizan para garantizar la calidad de los productos que compran,
• Los inversores que utilizan su dinero de forma diferente.
Todas estas prácticas, a pesar de la diversidad de situaciones, reúnen características comunes: son de ayuda mutua y la reciprocidad en el corazón de la acción económica: las personas se asocian libremente para llevar a cabo acciones conjuntas que contribuyan a la creación de actividades económicas y puestos de trabajo, fortaleciendo la cohesión social a través de nuevas relaciones sociales de solidaridad.
La voluntad individual y colectiva para llevar a cabo estas iniciativas, que han demostrado los actores involucrados, no puede explicarse únicamente por el interés material. El riesgo asumido por los financistas se entiende gracias a la presencia de un proyecto común: democratizar la economía.
Estas experiencias se organizan en una dinámica ciudadana que promueve la creación de espacios públicos locales, es decir, lugares que permiten a la gente expresarse, debatir, decidir, desarrollar y ejecutar proyectos económicos adaptados a los contextos reales en los que viven. En esta dinámica, las redes de la sociedad civil se fortalecen, pues con su compromiso, contribuyen a la producción de bienes y servicios y la profundización de la democracia.
Tu proyecto
Ahora ya conoces un poco más de la ESS, conoces también tu territorio, tu barrio, así que si miras a tu alrededor, puedes identificar un ‘espacio’ donde se puede generar un pequeño proyecto de economía solidaria. Indaba puede ayudarte y orientarte para que tu idea resulte, y así logres implementar este ‘otro tipo de economía’ que para algunos es el camino para salvar al mundo de la actual crisis económica.
Para más información te invitamos a visitar el link Economía solidaria y social en nuestro sitio: http://indabanetworkfr.wordpress.com/champs-daction/economie-sociale
Marcela Sepúlveda Venegas
Entre el 1 y el 3 de noviembre de 2011 se llevó a cabo en Qatar la Cumbre Mundial de la Innovación para la Educación. Para más información vea el sitio www.wise-qatar.org. La información que encontré en ese sitio Internet me ha hecho reflexionar sobre algunos puntos.
Instrucción y Educación
Una gran parte del debate trató el tema de la instrucción, la transmisión de conocimientos en instituciones educativas desde programas de alfabetización hasta el nivel universitario. El problema es importante ya que había 774 millones de personas analfabetas en el mundo al comienzo del año 2000, una cierta mejoría dado que la cifra era de 870 millones en el año 1990. EL analfabetismo aún afecta a una gran parte de la población mundial, con fuertes disparidades según los países y con una mayor proporción de niñas y mujeres analfabetas. Es evidente que al otro extremo de la instrucción, en la educación superior, la proporción de estudiantes que participan es igual de deficiente como lo es la educación primaria. La cuestión del aumento del nivel de instrucción sigue siendo un enorme problema en gran parte del mundo.
De acuerdo con el título, la cumbre se focalizó en la atención de los participantes en el tema de educación, es decir todo lo que contribuye a que un niño llegue a integrarse de forma óptima en la sociedad. Esto no solamente incluye a la educación académica; también me hace pensar en la educación de las madres, a menudo muy jóvenes en países subdesarrollados y la responsabilidad de los padres. Pienso en todos los adolescentes que se encuentran solos en las grandes ciudades. Y también en todo lo que llamamos “habilidades para la vida” que aprendemos juntos, en los principios de la vida democrática y política, en las reglas básicas de gestión, en las formas no violentas para presionar a los poderosos – esta lista podría no tener fin.
No creo que todo esto no necesite de estructuras complejas, sino la voluntad para movilizar a la sociedad como alguna vez lo hiciera Gandhi. No creo que esta sea la reflexión de los “ricos”, ya que el mundo cambia para todos con la globalización. La alimentación es algo indispensable así como también lo es la educación, pero la educación es necesaria para acabar con las agobiantes limitaciones sociales existentes en todo el mundo.
Financiamiento
La cumbre ha destinado un premio para la innovación en el financiamiento de la educación y ha puesto mucho esfuerzo en esto. Soy un ciudadano de la República de Francia, que ha impartido una educación obligatoria, gratuita y laica desde hace 130 años por parte del servicio público del estado y financiada por la solidaridad nacional, y es por esto que quizá mi visión sea distorsionada. ¡Por supuesto que hay otras modalidades posibles! ¿Pero, son verdaderamente mejores? Cuando vemos los presupuestos militares de países pobres (y qué decir el de países ricos) ¿ O el dinero malgastado en la corrupción? ¡Es una cuestión de elección!
Sé también que la instrucción de masas constituye un centro de beneficios para los inversionistas, un mercado cautivo e ineludible. Es cierto, la enseñanza estatal impartida por funcionarios no garantiza la neutralidad, las ideologías del siglo XX nos lo han mostrado perfectamente. Sin embargo las escuelas “privadas” tampoco garantizan la neutralidad ya que tienen que acceder a las exigencias de sus contribuyentes; si se trata de colegios religiosos, tienen sus ‘propios’ programas; y si los colegios son elitistas, se establece que cada niño doble el tiempo dedicado al estudio, como lo hacen los estudiantes en Corea. ¿Y dónde está la innovación en todo esto? ¿Cuándo los organismos internacionales tendrán la valentía políticamente incorrecta de declarar que la enseñanza no es una mercadería sino un deber colectivo con cada niño que vive en este mundo?
La innovación al nivel del suelo
Habiendo enseñado por cuarenta años de mi vida, he constatado algo simple, que también estuvo presente en las experiencias compartidas en la cumbre. Concretamente, que la innovación se encuentra siempre al nivel del suelo, en la química misteriosa que se desarrolla entre un grupo de estudiantes y un profesor. Es en este nivel básico donde se inventan nuevas estrategias para poder hacer posible la transferencia de conocimientos. Y para que esta reacción química ocurra, se requiere de dos convicciones.
La primera es que la enseñanza debe ser una habilidad aprendida. ¡Formar a los profesores es igual de necesario y sutil que el entrenamiento de los pilotos de aviones! Sin embargo, aprender a enseñar es un tema raro y pobremente estudiado y el tiempo dedicado a la formación de los profesores parece a menudo un lujo innecesario para los responsables de la educación. Y no solamente una formación inicial, sino que también continua. La pedagogía, la aptitud de acompañar al niño en su aprendizaje, no es innato, no es un don que se tiene o que no se tiene, es una suma de conocimientos de procedimientos de aprendizaje, de psicología de los niños, del interés en las materias enseñadas y de muchas otras áreas.
La segunda convicción viene del hecho que enseñar es un hecho científico. Como en toda ciencia, se debe observar la realidad, el grupo y a cada niño, y llevar a cabo experimentos para deducir las “leyes” que harán evolucionar al grupo y a cada estudiante, generalizar los experimentos que funcionan y recomenzar el proceso de aprendizaje de la siguiente etapa. No hay nada “listo para usar” en la enseñanza, solo “a medida” y no se puede asegurar que lo que fue efectivo en una clase sea efectivo con otra.
La lección de los pioneros
Es por esto que estoy convencido que la enseñanza verdadera, en todos los niveles, es un proceso de innovación permanente a nivel del suelo, allí donde está la clase y sus profesores. La enseñanza, entonces, es una profesión siempre nueva, emocionante y llena de sorpresas. Pero, ¿cómo reunir estos billones de innovaciones en una conferencia mundial?
La cumbre le encargó a Charles Leadbeater observar innovaciones en todo el mundo. Él ha escrito un informe titulado “La innovación en la educación, lecciones para pioneros,” sin duda muy interesante. Pero mientras lo leo continuo diciéndole a todos aquellos que se dedican a la educación y la instrucción: miren e innoven, inventen y háganlo otra vez, consideren la importancia del juego en el aprendizaje, inclusive cuando se tienen recursos ilimitados; y háganlo con inteligencia y corazón. Los niños siempre crecen.
IndabaXchange
Seguramente un gran número de entre ustedes que frecuentan Indaba-network, tienen interés, compromiso, y experiencia en el campo de la enseñanza o educación. Sin duda han experimentado proyectos de innovación. Los invitamos a participar de los grupos que trabajan en esta materia en IndabaXchange para que puedan dejarnos sus experiencias, sugerencias, preguntas, o críticas.
La primera innovación en esta materia es de intercambiar evitar los “días grises/ de tristeza” del profesor/maestro solitario.
Michel Seyrat
Traducción de Laura Hurtado Lambruschini (Perú)
¿Sabes lo que es la pobreza?
Angola es un país que recientemente emerge de una guerra civil, que ha acentuado las diferencias sociales que ya existían y empeorado su extrema pobreza.
Mussende está ubicada en el centro de Kwanza Sul District, a 750 km al este de Luanda, capital de Angola. Habitada por unos 5, 000 personas. La actividad industrial es insignificante, su economía está basada en la agricultura y la caza. Entre sus características importantes están:
Además de las condiciones aquí descritas, es necesario señalar la falta de asistencia médica, como consecuencia de esta carencia la esperanza de vida no pasa de los 43 años para los hombres y 38 años para las mujeres. Un nivel inferior a todas las normas, y muy inusual y contraria a la situación en el resto del mundo, donde la esperanza de vida de las mujeres es inferior a la de los hombres.
Desde lejos, en Argentina, un grupo de jóvenes…
A mitad del 2009, en Argentina, Griselda, Martín, Federico, María Celeste, Jesica y Eunice, estudiantes del primer ciclo, estudiantes diplomados y profesores de las facultades de Ingeniería Química y de Ciencias Hídricas en la universidad de Litoral, en Argentina, decidieron crear un grupo llamado “Los verdes no convencionales”. Su proyecto es desarrollar mecanismos alternativos de producción de energía para su comunidad. Este grupo, con productores locales de la granja agroecológica “La verdecita”, construyeron generadores solares, cocinas a base de energía solar, y un biodigestor (equipos que pueden transformar desechos orgánicos en combustible) en esta granja y en el Distrito III 29 de abril, un barrio de la ciudad de Santa Fé, en Argentina.
Estas tecnologías ofrecen numerosas ventajas:
El trabajo de este grupo atrajo el interés de la Hermana Cristina Mondino, auxiliar en la parroquia Santa María, que forma parte del grupo de misioneros llamados “Red de solidaridad por Angola”. Como resultado de este primer contacto, los jóvenes científicos fueron invitados a formar parte de una experiencia de cooperación en Mussende, Angola, con el objetivo de transmitir sus conocimientos en la construcción y la instalación de digestores de biogás y cocinas solares. Parte del grupo está comprometido en viajar a Angola para poner en marcha el proyecto mientras que la mayor parte de los miembros continuará con su trabajo en Santa Fé.
Juntos, un proyecto de cambio social
El proyecto tiene por objetivo proveer herramientas pedagógicas, conceptos, técnicas y prácticas para la construcción de equipos de energía alternativa. Estos equipos pueden ayudar en la reducción del consumo energético y sus costos, y así beneficiar las familias que viven en Mussende.
Los equipos de energía alternativa incluirían calentadores de agua, cocinas solares, y digestores de biogás.
Ambos, las cocinas solares y los calentadores de agua tienen la ventaja de transformar la radiación solar en calor. En primer lugar, el agua es calentada para uso humano: los rayos solares están concentrados en el enfoque de un reflector parabólico. Esto permite a los usuarios hornear o cocinar diferentes alimentos así como también procesar productos como mermelada y dulces.
La energía de los digestores de biomasa es renovable ya que usa materia orgánica e inorgánica (usualmente desechos) y se genera a través de un proceso biológico. Generalmente, la energía (frecuentemente en forma de metano) es derivada de sustancias orgánicas que constituyen a los seres vivientes (plantas, humanos, animales, etc.), o basura y desechos. El uso de energía de biomasa es desarrollada directamente por la conversión en otras sustancias que pueden ser explotadas luego como combustible y comida.
Otra de las ventajas, es que estas tecnologías contribuyen a la preservación del ambiente, particularmente el biodigestor. Genera abono (utilizados en jardines urbanos) y metano (combustible para cocina). Adicionalmente, estas instalaciones son simples de construir y usar, requieren materiales de construcción fácilmente accesible, y de bajo costo.
Por lo tanto es factible llevar a cabo talleres prácticos y teóricos con los residentes de Mussende quienes nunca han recibido ningún entrenamiento técnico previo. Los talleres teóricos y prácticos involucran al equipo argentino en la construcción y puesta en marcha de estas herramientas, de este modo se llega a una incorporación directa de conocimiento.
En Mussende, los voluntarios tendrán el apoyo de traductores, facilitados por el grupo misionero, para poder así cumplir las tareas.
El proyecto será ejecutado en tres etapas:
1. Talleres teóricos y prácticos.
2. Construcción y comisiones del equipo
3. Evaluación de la experiencia
No solo es posible que el proyecto tenga éxito sino que también tiene dos importantes ventajas adicionales. Primero, por un costo mínimo y mediante el uso de los pocos recursos disponibles, se mejorará radicalmente la vida para una comunidad de 5, 000 personas. En segundo lugar, el proyecto tiene un crucial e importante componente educacional. Cuando los miembros de la comunidad de Mussende aprendan como construir, mantener, y utilizar estas herramientas de energía, podrán enseñar lo mismo a otras comunidades. En todas partes del mundo, las personas pueden aprender y enseñar técnicas para el mejoramiento de su calidad de vida, aun más cuando tienen la posibilidad de observar cómo trabajan sus vecinos. Los residentes de Mussende enseñarán a otros.
Todos podemos ser parte de este proyecto innovador.
Indaba Network brinda apoyo a grupos de jóvenes comprometidos a alcanzar un mundo más justo y equitativo. A fin de lograr este objetivo, hemos lanzado una campaña de recolección fondos para contribuir con este proyecto. “Un poco de energía para Angola” cuyo objetivo es apoyar a los jóvenes argentinos para que puedan viajar Angola. Tenemos una plataforma para recolectar pequeñas contribuciones. Les invitamos a unirse a este proyecto y ayudar a la comunidad Mussende a conseguir, de aquí al próximo verano, una parte significativa del cambio que necesitan para obtener una vida mejor. Una pequeña contribución puede hacer una gran diferencia. ¡Todos pueden contribuir! A cambio de su contribución, usted obtendrá un certificado. Nuestro objetivo es recolectar como mínimo 5,000 U$ dólares americanos.
¡No espere más! vaya ahora a http://www.indiegogo.com/Indaba-Network y haga su contribución.
Usted puede también comunicarse con Griselda, Martin, Federico, María Celeste, Jesica and Eunice, a través el grupo que han creado en Indaba Xchange.
http://indabaxchange.ning.com/group/energiasalternativas
Indaba-Network
El Partenón (en griego antiguo: Παρθενών) es un templo en la Acrópolis de Atenas, Grecia, dedicado a Atenea, la diosa de la sabiduría, el coraje, la inspiración, la civilización, la guerra, la fuerza, la estrategia, las artes, la artesanía, la justicia, y la habilidad
“Porque somos pequeñas potencias, Grecia está nuevamente, a la vanguardia enlucha por el futuro”. Profesor Mark Mazower, New York Times 29 de junio 2011.
Los griegos se han sentido muy infelices en los últimos dos años. Desde el comienzo de la “crisis” hasta la elección del nuevo Primer Ministro. Se sentían infelices, en primer lugar, de sí mismos, porque realmente lo pudrieron todo, y en parte debido a su pérdida de interés en la política de las últimas décadas. Esto llevó a una situación política marcada por la ausencia de un verdadero liderazgo y soluciones. Los griegos nunca expresaron esta opinión en público, pero es conocido y esta en la mente de todos. Ahora, reaccionan por los disturbios e incendios: como un fumador empedernido que de repente descubre que tiene cáncer después de 30 años de fumar cigarrillos. Los griegos están en lo que podríamos decir el peor momento de la democracia – una democracia dirigida por un ex banquero. Rabia y miedo están a flor de piel.
Prejuicios y caricaturas
Pero, ¿Cuáles son los “hechos” comúnmente aceptados en el norte de Europa en relación a lo que está pasando hoy en Grecia, que podría darnos una idea de ‘la lucha por el futuro’ a que se refiere el profesor Mazower?
Los “hechos” son la idea preconcebida que se tiene de los griegos – debido al clima soleado del Mediterráneo de que disfrutan (recuerden a Apolo)- que son más o menos flojos, que pasan buen tiempo desperdiciando “su” dinero. También es casi “seguro” de que si una familia alemana o sueca emigra a Grecia, después de tres generaciones se llegará al mismo resultado: perezosos, que pasan su tiempo tomando el sol para contemplar el azul del mar, comer pescado y beber café frío.
Estereotipos crueles y falsos
Lo que acabo de decir, es un estereotipo cruel de la Grecia contemporánea. Contrariamente a la idea, tan popular en algunos círculos del norte de Europa, de estar “tumbados a la orilla del mar”, las estadísticas de Eurostat muestran que los griegos trabajan más horas por año que los alemanes y el promedio europeo. Hoy en día, para “salvar la economía”, están llamados a trabajar más y ganar menos, y además contentarse con servicios públicos reducidos.
¿Entonces por qué todo este lío en Grecia y los problemas que esto significa para Europa? ¿Porque el pueblo griego, improductivo despilfarra su dinero imprudentemente? No, desafortunadamente no es tan fácil. La rabia de Europa con los griegos es por sus valores.
Valores convincentes
Los griegos inventaron los valores reales y los enseñaron en Occidente. ¿Cuándo y cómo? Estos valores llegaron de la Antigua Grecia y las colonias griegas, pasando por el Renacimiento, la Ilustración y las revoluciones francesa y griega… La democracia, el problema del bien común, la lealtad a las instituciones, la confianza y respeto mutuo, y la creencia en la apertura y la honestidad de las personas elegidas para cargos públicos… La cultura es la expresión de ideas y valores de una sociedad. Es debido a estos valores que la antigua cultura griega (y sus protagonistas) es considerada una de las culturas más importantes, no sólo en Occidente. Estos valores han hecho que Grecia tenga una gran notoriedad y consideración mundial (¡y también un gran turismo, por supuesto!). Los griegos ahora están siendo cuestionados, ya que en menos de treinta años, han perdido sus valores ancestrales. Europa, nunca les perdonará esto. Fue en nombre de esos valores que Grecia se unió a la Unión Europea en 1981, y no debido a su fuerza de trabajo o el tamaño de su mercado.
Valores humanos
¿El futuro? Los griegos deben encontrar sus valores perdidos. ¿Será esto fácil? Nadie lo sabe…
Esto puede ser el resultado de la lucha entre la humanidad y la vanidad. He conocido a mucha gente (no griegos) que me dicen que hay que ir a Grecia a aprender lo que somos y encontrar su interior… No sé si estoy de acuerdo con esto. Nací griego, así que mi opinión no importa. Pero lo que puedo hacer es tratar de llevar a mi país a todas las personas que quieran vivir y experimentar la filosofía del espíritu olímpico, la democracia, y compartir estos valores con ellos. Los griegos sólo debe luchar contra su único y gran enemigo real: la tendencia al mal – que los ha derrotado totalmente en el último año – y recordar su glorioso pasado. Después de todo, los Juegos Olímpicos de 2004 no están lejos. Esto es lo que Europa quiere realmente, lo que el mundo realmente necesita. Valores verdaderos, por humanos reales, para personas reales.
Introspección
Un cambio posible (un cambio para mejor: cambio en su conceptualización inicial, no es necesariamente en sí misma una palabra positiva) vendrá desde el interior de Grecia. Todo el mundo sabe que las instituciones modernas se pueden adherir a los valores adecuados (como los oráculos lo hacían con los antiguos griegos, recuerden el oráculo de Delfos). Son las instituciónes las que pueden hacer cambiar las cosas: la Iglesia Ortodoxa, las escuelas, las universidades, y por supuesto las familias contemporáneas.
Por desgracia, instituciones como la Iglesia Ortodoxa Griega, no apoyan este cambio basado en los valores. Ni siquiera porque los empleados griegos ortodoxos (los sacerdotes) son pagados con dinero del Estado griego. El antiguo Primer Ministro griego había prometido una separación entre Iglesia y Estado, pero no hizo nada.
Apertura hacia el exterior
Lo que los griegos necesitan ahora, es un movimiento hacia afuera, algo que los famosos ricos armamentistas griegos experimentaron décadas atrás. Esto podría expresarse por una educación venida del extranjero, una especie de enriquecimiento cultural y económico. Los griegos no pueden entender por qué ni cómo llegó esta crisis. Hace dos siglos, el movimiento europeo Hellenophile (“amor por la cultura griega”), con héroes como Lord Byron, fue quien realmente llevó el interés de Europa hacia Grecia. La historia simplemente se repite. El pueblo griego y sus líderes deben reproducir el círculo una y otra vez (para bien o para mal).
¿Quien es el culpable?
En resumen, los griegos deben aceptar que tendrán que mirar hacia adentro y hacia afuera para enderezar su país en los próximos años. Especialmente deberán poner atención a su sistema político y la reforma del mismo. Al mismo tiempo, la Comunidad Europea deberá considerar el nivel en que los griegos trabajan – muy por encima de la media europea – y la carga extraordinaria que la mayoría de los griegos deben soportar en estos momentos. Si las medidas de austeridad previstas se aplican, tendrán que pagar por los caros errores que los líderes de relacionados a los arreglos financieros que en ningún caso han beneficiado a los ciudadanos griegos, y que ahora se verán obligados a pagar por ellos.
Temístocles Papadimopoulos
Tras el lanzamiento de indabaXchange, nuestra red social de proyectos, Indaba Network da un paso más: el crowdfunding (en inglés, financiamiento colectivo).
La misión de Indaba Network es apoyar a los grupos de jóvenes que participan en proyectos de cambio social. Para ello, ofrecemos consejos, recursos materiales y técnicas. Pero los jóvenes, también necesitan financiación para sus proyectos.
Sin embargo, no tenemos suficientes recursos propios, ni los medios para proporcionar este tipo de apoyo financiero. Incluso una pequeña cantidad de dinero puede hacer una diferencia. Por ejemplo, en África, con cierto apoyo, los jóvenes pueden crear una pequeña cooperativa de trabajo y servir a la comunidad garantizando al mismo tiempo su subsistencia.
No contamos con recursos propios, pero somos una red de varios cientos de miembros y varios cientos de amigos. Una solución es posible: el crowdfunding.
Históricamente, las personas se han unido para realizar un proyecto, pero el advenimiento de la Internet en los años 90, ha traído nuevas oportunidades. Se puede vincular la producción colectiva y el financiamiento colectivo (crowdfunding).
El uso del método del crowdfunding en la industria cinematográfica se remonta al año 2004, cuando los productores franceses Guillaume Colboc y Pommmeraud Benjamin lanzaron una campaña de financiamiento colectivo por internet para financiar su película Demain la Veille (Lugar para ayer). Ofrecieron, a través de internet, la posibilidad de financiar su película, a cambio de ser listados en los créditos, presenciar la filmación o recibir un DVD. La campaña fue super exitosa y alcanzó en pocos días, cerca de la mitad del financiamiento necesario para la rodar la película (Wikipedia).
En la actualidad, el financiamiento colectivo es ampliamente utilizado en el diseño participativo (la producción de objetos y muebles), la moda (de apoyo a los jóvenes creadores), las películas (producción on-line), las artes escénicas, la música, los juegos de vídeo, las artes visuales, las publicaciones, los medios, e incluso la ciencia.
Nuestro objetivo es la aplicación de este tipo de financiamiento al campo de proyectos sociales participativos. El principio es simple: Indaba-Network selecciona un proyecto interesante de cambio social desarrollado por un grupo de jóvenes y propone a miembros y amigos de la red financiarlo de forma colectiva. Participan mediante una donación mínima de 10 dólares. Teniendo en cuenta nuestros números actuales, deberíamos ser capaces de obtener con facilidad de 4.000 a 5.000 dólares para apoyar un proyecto. Esto no es una suma grande, pero suficiente para proporcionar la energía necesaria para comenzar.
Nos hemos asociado con una plataforma de crowdfunding especializada: IndieGoGo, que garantiza la seguridad de los pagos y, por supuesto, nos informa, con total transparencia, los resultados de cada campaña.
La primera campaña se puso en marcha. Se llama “Un poco de energía para Angola”. Se trata de ayudar a un grupo de jóvenes argentinos voluntarios, especialistas en energía solar, para equipar y capacitar a los habitantes de la localidad de Mussende en Angola. Toda la información sobre este proyecto puede consultarse en IndabaXchange.
Si podemos hacer que el reto de financiar un proyecto de jóvenes funcione, vamos a dar un paso significativo en el logro de nuestra misión.
Ayúdanos a tener éxito: haz una donación de 10 dólares para apoyar el proyecto de los jóvenes voluntarios de Argentina. Puedes colaborar además movilizando a tus familiares y amigos a hacer lo mismo. El reto es recaudar 5.000 dólares en 45 días. Es necesario que al menos 500 personas donen 10 dólares cada uno.
La pelota está de tu lado!
Estamos seguros que podremos lograrlo, gracias de antemano.
El equipo de Indaba-Network
Todo el mundo conoce el Banco Grameen fundado por Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz en 2006, promotor del microcrédito. Y ¿Conoces la BRAC, fundada por otro ciudadano de Bangladesh, Fazle Hasan Abed, que acaba de recibir el primer premio WISE por la educación?
BRAC es el acrónimo de Bangladesh Rural Advancement Committee (Comité de Progreso Rural de Bangladesh), no es sólo una ONG, sino probablemente la empresa social más grande del mundo, presente en diez países con más de sesenta mil empleados y el mismo número de voluntarios.
En 1971, Fazle Hasan Abed era director financiero de Shell. Era la época en que Bangladesh estaba en guerra por la independencia, contra Pakistán. Conmovido por la situación de miles de refugiados, dejó su puesto para dedicarse a su país y creó el Comité de Ayuda a la rehabilitación de Bangladesh, primer nombre de BRAC. Después de dos años, dada la magnitud de la tarea escogida, Fazle Hasan Abed decidió dedicarse por completo al BRAC.
Este director financiero inconformista, inspirado en la lectura de Frantz Fanon, Paulo Freire e Ivan Illitch, decide comprometerse a combatir la pobreza en todos sus frentes.
Explica: “no nos podemos contentar sólo con prestar dinero. También es necesario asegurar que las madres comprendan las reglas básicas de higiene para proteger a sus hijos de enfermedades y la deshidratación. Luego, tenemos que educar a esos niños y darles acceso a la educación superior” (Le Monde, 3 de noviembre de 2011)
Para apoyar esta acción multidisciplinaria, Fazle Hasan Abed hizo del BRAC una empresa social, autosustentable en el 70%. El BRAC desarrolla una estrategia integral, que va desde las campañas de salud preventiva a las plantaciones agrícolas. También es una potente organización de microcrédito con $ 1 mil millones de préstamos a más de 8 millones de clientes sólo en Bangladesh. La organización maneja un presupuesto de $ 495 millones y 110 millones de personas se benefician de sus acciones, no sólo en Bangladesh sino también en Sri Lanka, Afganistán, Pakistán, Liberia, Sierra Leona, Haití, el sur de Sudán, Tanzania y Uganda. Es decir, en los países más pobres del mundo.
El BRAC también realiza una acción impresionante en el campo de la educación, desde la impresión de textos escolares hasta la construcción de escuelas y guarderías infantiles. Es por esta razón que el BRAC acaba de recibir el premio WISE a la educación. Volveremos más tarde al premio Wise, la Cumbre Mundial de la Innovación en Educación, una iniciativa de Qatar.
Por ahora vamos a tratar de extraer algunas lecciones de la aventura de BRAC:
Para más información, visite: http://www.brac.net/
Dominique Bénard
Vivimos en una época en la que la cultura no tiene la importancia que merece.El arte no es sólo un juego, es una condición personal, social e incluso económica.
Este proyecto, denominado “El Sistema”, nació en Venezuela en 1975 como una fundación que comprende varias orquestas de niños y jóvenes, para salvarlos de la violencia, la delincuencia y las drogas.
Venezuela se enfrenta a graves problemas sociales como el ausentismo, el robo,el abuso de drogas, y el desempleo. En este contexto, “El Sistema” ha reducido el fenómeno de la angustia social y ha fomentado el deseo de perseguir un objetivo y adquirir las herramientas necesarias para dar más oportunidades de desarrollo personal, social y profesional.
En esta perspectiva, el crecimiento no es sólo visto como una forma de reunir y conciliar las voluntades de varios, sino que también aparece como una sinergia organizacional que da voz a los individuos y sus raíces en la base de la pirámide social (muchos de los participantes pertenecen a las clases sociales más pobres). Tocar en una orquesta, de hecho, no es un simple ejercicio de rendimiento, lo que contribuye a la aparición de una dinámica similar a la que existe en la mas amplia sociedad humana, donde los pensamientos de la gente son escuchados, compartidos o disputados con el resto de la comunidad.
” El Sistema” es un proyecto basado en varios fuerzas, haciéndolo único. Primero, el sistema de orquestas es organizado en una Fundación Central, que controla el circuito de funcionamiento así como muchos juegos de orquestas, coros y centros locales musicales, extendidos a través del territorio de Venezuela. Además, desde 1979 el proyecto ha crecido continuamentecon la aparición de un líder fuerte, con una educación multifaceted: la J de Maestro. A. Abreu. Finalmente, el Gobierno es el principal asegurador de proyecto: por un lado, esto es definitivamente un incentivo para ganar el apoyo más intenso del sector privado, mientras que por otra parte, esto quiere decir que el programa nunca ha sido abandonado a la piedad de partidarios fragmentados.
“El Sistema” ha comenzado a extenderse más allá de las fronteras de Venezuela como un modelo cultural y social, en el primer año después de su fundación: se inició con la construcción de un sistema de orquestas en América Latina , y hoy en día hay programas como éste de Venezuela en más de 25 países: Argentina, Australia, Austria, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador,Escocia, EE.UU., Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Inglaterra, Italia, Jamaica, India, México, Nicaragua, Portugal, Puerto Rico, República Dominicana, Trinidad y Tobago y Uruguay.
“El Sistema” puede ofrecer experiencias accesibles a todos los seres humanos, independientemente de su identidad étnica, cultural y social, mediante la implementación de distintos procesos de integración social.Además, esta iniciativa puede contribuir significativamente al desarrollo socio-económico de un país.
Por lo tanto, la música es un instrumento de integración social y la comunicación: este concepto puede ser útil para las comunidades locales, así como a nivel mundial.
De hecho, en otras partes del mundo han nacido proyectos musicales con el objetivo de desarrollo social, como en Afganistán o en Argentina. El denominador común de estas iniciativas es la posibilidad de compartir una misión y unirse a los recursos desde una perspectiva ética, institucional y financiera. De esta manera, cada comunidad puede lograr el objetivo común de integración socio-económica y el desarrollo mediante el intercambio de música.
Esta teoría es también una invitación a todos para tratar de lograr algo útil para un desarrollo mundial más equitativo, aumentar el valor de la cultura y especialmente la música.
Maria Francesca Ghellere